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Cuando llega el momento de acompañar el proceso
de un grupo concreto, surge inmediatamente la pregunta
sobre "cómo" hacerlo, qué pasos
dar, qué instrumentos utilizar... Es la pregunta
acerca del método. El método es, pues,
el conjunto de pasos y procedimientos que encamina a
un grupo al logro de sus objetivo.
No cualquier método sirve a los objetivos evangelizadores
de la pastoral juvenil. El método a utilizarse
está determinado por los sujetos, es decir, por
los jóvenes, con sus características y
realidades propias; por el contexto geográfico,
social, cultural y económico en que viven; por
las opciones pedagógicas descritas anteriormente,
por el momento del proceso en que se encuentra el grupo
y por el objetivo propio de cada reunión.
CRITERIOS PARA UNA METODOLOGIA DE LA PASTORAL JUVENIL
Entre la pedagogía y el método, hay
una instancia intermedia que es la metodología,
es decir, aquella serie de principios prácticos
que concretizan la pedagogía y condicionan el
método.
Santo Domingo establece que "la pastoral juvenil
promoverá el protagonismo a través de
la metodología del ver, juzgar, actuar, revisar
y celebrar" (SD119). Esto significa que para ser
apta para la pastoral juvenil, una metodología
requiere:
Más en concreto, una metodología apta
para la pastoral juvenil tener que momento propios para:
* Hacer expresamente presente la vida real del joven.
* La personalización y la socialización
* La iluminación con la Palabra de Dios y el
Magisterio de la Iglesia.
* El compromiso, donde el joven pueda madurar la dimensión
misionera de la fe.
* La revisión, los momentos de revisión
y evaluación desarrollan en el joven su actitud
crítica y le ayudan a reconocer los pasos de
crecimiento y maduración que va dando con su
grupo.
* La celebración, donde puedan expresarse las
vivencias de alegría, dolor, compromiso, etc.
de la vida grupal.
Civilización del Amor. Tarea y Esperanza.
Documento CELAM Nº 161. Bogotá. 2000.
METODOLOGIA DEL VER-JUZGAR-ACTUAR-REVISAR-CELEBRAR
El P. Pedro Trigo SJ, en su escrito "Concilio
Plenario de Venezuela . El Proceso sigue y se va encanzando"
de ITER Revista Teología Nº 25 expresa con
claridad lo que queremos lograr usando esta metodología
del Ver-Juzgar-Actuar-Revisar-Celebrar:
"¿Qué es lo que hace una asamblea
cristiana cuando está bien encaminada? Sacar
a la luz lo que tiene dentro, discernirlo a la luz del
Evangelio y decidir los pasos que tiene que dar para
que su riqueza dé más de sí, para
que corrija lo malo y para emprender lo que Dios le
está pidiendo. Si no queremos discutir quiénes
somos, dónde estamos, cómo nos mira Dios
y qué nos pide, la resoluciones prácticas
serán lo menos práctico que pueda haber
porque nadie se sentirá íntimamente comprometido
con ellos"
A continuación una breve descripción
de cada momento, tomado de La Pastoral Juvenil: Principios
teológico-pastorales y orientaciones metodológicas
de Pbro. Javier González Ramírez. Revista
MEDELLÍN Nº 94:
Ver la realidad
Se parte de hechos concretos de la vida ordinaria.
Posteriormente se analizan esos hechos, buscando sus
causas (el por qué) y sus consecuencias (efectos).
Este primer momento ayuda a conocer la realidad de una
manera objetiva y crítica.
Juzgar la realidad a la luz de la fe
Una vez que se ha analizado la realidad, se hace una
confrontación con la Palabra de Dios: ¿Qué
dice la Palabra de Dios sobre este hecho o acontecimiento?
En este segundo momento la Palabra de Dios relee y reinterpreta
los hechos sobre una nueva luz: la luz de la fe.
Actuar = Transformar la realidad
Del análisis de la realidad se pasa a la Palabra
de Dios para llegar a la acción transformadora
de esa misma realidad. La acción transformadora
es una acción profunda, duradera, reflexionada,
organizada, con estrategias y prácticas oportunas.
Es diferente, por tanto, de un simple actividad y de
una acción meramente asistencial. Este tercer
momento implica dos grandes pasos: la planeación
y la ejecución.
Evaluar el camino recorrido
En este cuarto momento de la propuesta metodológica,
se hace una revisión de lo positivo y de lo negativo
que se tuvo en el análisis de la realidad (ver),
en el juicio teológico (juzgar) y en las acciones
planeadas y realizadas (actuar). La evaluación
realimenta y reorienta las acciones transformadoras,
garantizado una mayor profundidad y efectividad
Celebrar la vida de fe transformadora
La celebración viene a coronar lo positivo de
nuestras acciones logradas. En este quinto momento del
método, se manifiesta nuestra alegría
y gratitud a Dios porque se hace presente en nuestra
historia y en nuestros proyectos liberadores. Es el
momento de renovar, en un ambiente festivo y comunitario,
nuestro compromiso en la construcción del Reino.
La celebración alienta la vida en común,
fortalece el compromiso solidario y ayuda a retomar
el camino y a ser perseverantes.
Este es un método de formación que ofrece
varias ventajas pastorales: parte de la vida y lleva
a la acción transformadora; despierta el sentido
crítico; une dos grandes fuerzas: la reflexión
y la acción; incluye dos elementos olvidados
por otras metodológias: la evaluación
y la celebración; etc.
Los cinco momentos del método no se realizan
separadamente; todos están unidos y entrelazados:
A la hora de aplicar este método es muy recomendable
usarlo con cierta libertad y creatividad.
Por último, subrayamos que en la Pastoral Juvenil
el método es siempre una realidad relativa que
está en función de las necesidades juveniles,
de los objetivos que se persiguen y de las técnicas
disponibles. De ahí, pues, que ningún
método pueda ser absolutizado.
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