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Pedagogía
RASGOS DE LA PEDAGOGÍA DE LA PASTORAL JUVENIL

1.- Una pedagogía pastoral experiencial:
La evangelización tiene que hacerse como vitalmente, partiendo de las experiencias de vida y procurando reelaborarlas a la luz del evangelio. La mejor manera de considerar íntegramente al joven en se formación es tomar en cuenta se experiencia como el elemento central y el punto de partida de la pedagogía, de los métodos y de las técnicas que se van a utilizar.

2.- Una pedagogía pastoral transformadora y liberadora:
Partir de la experiencia personal sitúa en la complejidad de la realidad y permite percibir mejor los múltiples condicionamientos de la persona y la necesidad de un cambio de vida no sólo en lo personal sino también en lo social, no sólo en lo privado sino también en lo público. La evangelización eficaz provoca la conversión: una profunda transformación personal y social, multualmente dependientes la una de la otra.

3.- Una pedagogía pastoral comunitaria:
Dios quiso salvarnos "no aisladamente, sino formando un pueblo" 99. No es posible vivir la fe sin la comunidad: en ella se recibe, en ella se celebra, desde ella se es enviado a la misión. La relación pedagógica pasa. pues, por la comunidad eclesial.

4.- Una pedagogía pastoral coherente y testimonial:
En la pedagogía pastoral debería haber diferencia entre lo que se aprende la experiencia del amor del Padre, la presencia de Jesús, el dinamismo del Espíritu y la forma cómo se aprende: viviendo relaciones fraternas en la comunidad. El medio se identifica con el Mensaje. El anuncio es un mensaje que se acoge por la coherencia que existe entre el contenido que se anuncia y el modo de anunciarlo, la evangelización se hace incoherente e inconsecuente.

5.- Una pedagogía pastoral participativa:
La pedagogía participativa genera en los jóvenes una capacidad reflexiva y creativa, estimula el intercambio, promueve el uso de la palabra y las acciones de conjunto, educa el la capacidad de pensar y tomar decisiones, valora el punto de vista de cada uno y no solamente el de la autoridad y expresa la convicción de que la verdad surge de la búsqueda común y de que todos tienen posibilidad de acceder a ella. La participación no anula la autoridad: la entiende como guía, orientación y servicio, especialmente cuando es experiencia de vida que el evangelizador comparte con el evangelizando.
Este rasgo de la pedagogía pastoral se fundamenta en una eclesiología de comunión y participación que reconoce a los jóvenes como responsables y protagonistas del proceso de su propia evangelización y quiere que asuman un real protagonismo dentro de la Iglesia.

6.- Una pedagogía pastoral personalizante y personalizada:
La pedagogía pastoral asume al joven en su condición de persona y procura su crecimiento como persona y como cristiano. Responde especialmente a sus necesidades de maduración afectiva (SD 115). Reconoce y estimula el descubrimiento, desarrollo y utilización de sus cualidades. Acompaña el discernimiento de su propia vocación y en el seguimiento de Jesús, ubicado en su realidad y comprometido con la Iglesia y con la sociedad.

7.- Una pedagogía pastoral integral:
La pedagogía pastoral asume la persona y la experiencia del joven en forma integral, teniendo en cuenta los tiempos y las etapas de maduración que necesita todo ser-en-crecimiento y la multiplicidad de dimensiones de la personalidad en las que va madurando y consolidando su proceso de formación.

Civilización del Amor. Tarea y Esperanza. Documento CELAM Nº 161. Bogotá. 2000.