Caracas octubre 2005.
Testimonio de la participación de Mons. Luis
Alfonso Márquez Molina en la XX Jornada Mundial
de la Juventud Colonia 2005
Una Experiencia Juvenil.
La XX Jornada Mundial de la Juventud fue y es una acontecimiento
eclesial. El Papa Benedicto XVI se encontraba por primera
vez con una multitud de jóvenes de los cuatro
puntos cardinales. Durante los días anteriores
a las jornadas del 20 y 21 de agosto, la ciudad de Colonia
era un hervidero humano. Grupos de jóvenes de
todos los paises, muchos con sus tipicos trajes y todos
enarbolando sus respectivas banderas paseaban, cantaban
y gritaban en sus respectivos idiomas. Era la Iglesia
viva, joven, optimista. Era un mundo que hacía
válida la expresión de una Iglesia que
es una, santa y católica.
Viendo a todos esos jóvenes yo recordaba aquel
día de Pentescostés cuando el Espíritu
Santo vino sobre los Apóstoles en el cenáculo.
Jerusalen y Colonia se daban la mano en esta historia.
La experiencia de dar la bienvemida al Papa en el río
Rhin fue experiencia renovadora de la unión de
la Iglesia Universal. Cinco barcos representan los continentes.
Obispos y jóvenes de cada continente dan un saludo
y reciben una bendición.
La vigilia del sábado 20 fue una oración
de toda la Iglesia.
La misa del domingo 21 fue una manifestación
de fe a nivel universal.
Para terminar, una palabra de gratitud para con todos
los pueblos de Colonia. Durante un día, Colonia
se hizo Roma.
Quiera Dios que todos esos jóvenes que se hicieron
presentes en Colonia sean los cristianos comprometidos
del futuro, de ellos deben salir los dirigentes de la
comunidad, los religiosos, los sacerdotes y apostoles
del siglo XXI.
Gracias a todas las personas que trabajaron por la celebración
de esta Jornada Mundial de la Juventud.
Que Cristo ilumine a quienes preparan el proximo encuentro
en Australia.
+ Mons. Luis A Márquez.
Obispo Auxiliar de Mérida
Administrador Apostólico de la diócesis
del Vigia-San Carlos.
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